
Bendito aquel día
En que nada ocurrió
Más que un brillo infinito
Que inmortalizo tu llegada.
Yo esperaba tu sonrisa,
Con tantas ansias,
Sentí el llanto más divino de todos.
Un llanto que sonaba a música,
Que escondía emoción,
Algo de miedo, incertidumbre.
Que selló mi amor hacia ti
Bendito ese día...
Por qué fue el primero de tantos
Que pude secar tus llantos
Y compartir alegrías
Que pude abrazarte, acunarte.
Transmitirte
Confianza y todo mi amor
Ese día fue bendito...
Fue el día en que tu naciste,
Hija de mi corazón.
Eyina
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